a principios de Enero, empecé a tomar clases de equitación en un pequeño rancho cerca de mi casa, ahí conocí a mi mejor amigo: Can. Él me ha enseñado mucho, me ha puesto retos que casi me hacen caer, me ha demostrado su amor y su afecto aunque sea tratando te tirar a mi hermana para que yo no lo deje, o acercando su cabeza cerrando los ojos para que lo acaricie.
Él se ha vuelto uno de mis mejores amigos y jamas lo olvidaré.
Esta no soy yo con Can, pero es mas o menos lo que yo hago.
Estos no somos Can y yo, pero es algo parecido
Estos no somos Can y yo, pero es algo parecido
No hay comentarios.:
Publicar un comentario